Fonométrico: una interpretación sonora de “Metrópolis”

Sobre el proceso de adaptación de música contemporánea al cine silente

El pasado viernes 3 de noviembre de 2017 en el patio del edificio central de la Universidad Autónoma de Yucatán, tuve la oportunidad de presentar junto con mis compañeros de Fonométrico el trabajo que estuvimos realizando para el quinto aniversario de Kinécarus Apreciación Cinematográfica; que consistió en la reinterpretación musical de la película “Metrópolis” del director Fritz Lang (1927). El evento consistió en la proyección del filme y la banda tocando en vivo la música que se compuso especialmente para la película.

Es la tercera vez que tenemos la oportunidad de realizar un trabajo de este estilo. Hace aproximadamente 5 años se nos acercó Roberto Garza, director del programa “Bandas Sonoras” de la Cineteca Nacional. Este programa tenía como principal objetivo acercar el cine silente a nuevas generaciones mediante una sinergia imagen-sonido, realizando proyecciones de películas clásicas del cine silente pero con un pequeño giro: los largometrajes serían musicalizados en vivo (de la misma manera que ocurría originalmente) por artistas contemporáneos realizando una reinterpretación musical buscando generar una dinámica fresca entre el público y el filme utilizando la música como medio. En este programa participaron artistas de talla nacional e internacional como Alex Otaola y Los Rebelcats.

La primera película que musicalizamos fue “Berlín, Sinfonía de una Gran Ciudad” del director Walter Ruttman (1927). La película es una postal de la Alemania industrial utilizando a Berlín como protagonista a través de un día en la vida de la ciudad. Intentamos ilustrar musicalmente los diferentes momentos del día con música bailable (Fonométrico es una banda de música electrónica), que cada sección musical acompañara a la imagen más allá de que fuera una amalgama de los dos elementos o que tuviera momentos muy detallados reflejados de la imagen; ya que la película muestra momentos del día desde el inicio de la jornada laborar hasta la vida nocturna.

Tan sólo unos días después del estreno de la música que realizamos para el filme, se nos ofreció repetir el proceso, pero ahora con la película “El Gabinete del Dr. Caligari” de Robert Wiene (1920) a realizarse en el marco del “Mórbido Film Fest”. Al trabajar con esta película nos topamos con un largometraje con guión momentos climáticos, desarrollo de personajes, escenas de transición, etc. Para esa ocasión tuvimos que ser mucho más atentos a los detalles que ocurrían, generar leitmotivs* para personajes específicos y en general que la música se adaptara al arco argumental de la obra.

Aproximadamente en marzo de 2017 se nos acercó Juan Esteban Menéndez, director de Kinécarus, quien tuvo la oportunidad de ver los trabajos que habíamos realizado con las películas silentes para ofrecernos un nuevo reto, musicalizar Metrópolis con la finalidad de celebrar el quinto aniversario de la comunidad cinematográfica que preside y el noventa aniversario del filme. Personalmente había escuchado de la película y su importancia como representante del cine de ciencia ficción, pero nunca la había visto; durante los primeros acercamientos que hicimos a la película, nos topamos con una historia totalmente atemporal en esencia; ilustra la lucha de la clase alta de la sociedad que busca dominar a la clase obrera por medio de manipulaciones y amenazas.

Nos encontramos con varios recursos visuales que se podían explotar de manera bastante interesante, realizamos temas musicales para personajes y situaciones que adaptamos a diferentes géneros musicales. Es decir, un mismo tema lo adaptamos a cumbia, música electrónica o espacios experimentales. De la misma manera buscamos hacer contrastes climáticos para momentos específicos, por ejemplo, casi al terminar la película el pueblo captura y ejecuta a la versión robótica del personaje de María que buscaba mal influenciar a la clase obrera (para que me puedan entender mejor tendrían que ver la película si es que no lo han hecho) y en vez de optar por el frenesí musical sugerido por lo intenso de la escena, hicimos todo lo contrario, realizamos una atmósfera sonora que acentuara la imagen pero que permitiera que lo que sucedía en la pantalla protagonizara y asentara el ambiente emocional del acontecimiento argumental.

Musicalizar una película muda es mucho más que sólo tocar para acompañar lo que pasa en la imagen, es darles voz a los personajes, a las situaciones, ambientaciones y escenografías que convergen. A diferencia de musicalizar una película “convencional” (por llamarle así al hecho de que exista diálogo, sonidos ambientales y fuentes de sonido tanto de personajes como de objetos inanimados), con una película muda se da la oportunidad de poder manipular la imagen de manera sonora para poder generar diferentes reacciones en el espectador; de la misma manera se adquiere la responsabilidad de reforzar el discurso de cada escena para que cause el impacto que originalmente desea.

Les invito a darse una vuelta a las redes sociales de Fonométrico y Kinécarus Apreciación Cinematográfica para que puedan estar al tanto de todos los eventos próximos.

*Leitmotiv: Melodía o idea fundamental de una composición musical que se va repitiendo y desarrollando de distintas formas a lo largo de toda la composición.

 

 

 

 

Escrito por
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