Gran velada de folklore en Teatro Casa Tanicho

En su crónica, John Vaquero describe la velada de flamenco con tintes mexicanos acontecida el pasado fin de semana en el Teatro Casa Tanicho, la cual dio cuenta de una hibridación folclórica insospechada... ¡Entérate aquí!

“A su paso” nos ofreció en Teatro Casa Tanicho, el sábado 13 de septiembre, un muy interesante espectáculo, gracias a las bailarinas y bailaoras de danzas españolas y flamenco Sandra Tinal, Sihan Charruf, Piedad Sosa y Andrea Pérez, acompañadas, para el repertorio yucateco, de Alejandro Fritz y Jeraly Ku.

El título o la presentación que leí previamente acerca del espectáculo, “por México y España, Flamenco con toques mexicanos” sólo da parcialmente cuenta de su contenido. De hecho, se trató también de jota aragonesa, jarana, aires yucatecos, canción veracruzana… y todo ello desembocó en lo que me atrevería a llamar hibridación folclórica.

Cuando el británico William John Thomas acuñó el término folk-lore (saber del pueblo) a mediados del siglo diecinueve, se refería al conjunto de tradiciones, creencias, hábitos, celebraciones, rituales, con sus encarnaciones artísticas, adquiridos a través del paso de las generaciones en una comunidad determinada.

Pero evidentemente, la cultura viva no puede encerrarse en un museo. Los seres humanos viajan, observan, y de las incesantes interacciones brota constantemente algo nuevo y diferente. Los artistas no son meros repetidores ni imitadores.

Son imaginativos, curiosos, rebeldes, indomables e incontrolables. Los folclores no pueden ser, por consiguiente, departamentos estancos que conviven unos al lado de los otros. Todo lo que se toca se transforma.

Así quedó de manifiesto en el gran final del espectáculo, con las notas de Peregrina acompañadas por danza y expresión yucateca y flamenca entremezcladas, pero no en un cambalache anárquico o post moderno de objetos dispares, sino con una hermosa fusión de líneas estéticas originalmente distintas pero puestas al servicio de una reinvención permanente de la expresión escénica.

En tiempos de Francis Picabia se aplicó la expresión ‘eternel recommencement’ para intentar describir lo que pretendía aquel artista: explorar sin cesar nuevos horizontes, esculpir sueños, no dejarse encerrar en escenarios previsibles. No lo hacía a partir de la nada, ni haciendo tábula rasa del pasado, sino inspirándose en el legado, en la belleza transmitida por nuestros ancestros para darles una nueva vida, en un ciclo incesante de regeneración.

Esto es exactamente lo que nos ofreció el espectáculo de danza española y yucateca confundidas e integradas con una sensibilidad de aquí y ahora, para crear un instante y un encuentro único e irrepetible, portador a su vez de promesas de futuro. La maestría técnica y la inspiración -¿el duende?- de las artistas al servicio de semejante ambición impresionaron gratamente a un público indudablemente seducido, y finalmente conquistado.

Créditos

Dirección general:

Sandra Tinal y Piedad Sosa
Gestión: Sihan Charruf
Al baile fuimos todos

Con Sandra Tinal, Sihan Charruf, Piedad Sosa, Andrea Pérez.
Jarana: Alejandro Fritz y Jeraly Ku.

Programa:
Caminante, China chinita, Gigantes y cabezudos, Jotalegrías, cuatro palos flamencos, La Bruja de Veracruz y Peregrina.

 

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