Dicen que el agradecimiento es la memoria del corazón, y eso fue justamente lo que vivimos anoche en el Teatro Daniel Ayala, dentro del Festival Internacional Héctor Herrera “Cholo”. El concierto se tituló “Mérida y Yucatán cantan al ritmo de Humberto Casanova”, y créanme, fue un verdadero regalo musical.
Para quienes no lo conocen todavía, Humberto Casanova es un músico y compositor cubano que domina el piano y varios saxofones (alto, tenor y soprano). Vive en Mérida desde 1993 y, como él mismo dijo antes de arrancar el concierto, el cariño y las oportunidades que ha recibido de nuestra tierra lo motivaron a devolverle a Yucatán un poco de todo lo que le ha dado. Y vaya manera de hacerlo.
El repertorio fue una delicia: Hubo piezas originales de Casanova cargadas de ritmos cubanos –son, guaracha, cha cha chá– mezclados con la alegría de la jarana yucateca. Una fusión que puso a vibrar al público. Entre las canciones que más disfrutamos estuvieron: “Paz en Mérida”, “Yucatán, qué lindo es Yucatán”, “Recordando a Cholo” y el pegajoso “Súbete al Va y Ven”.
Por cierto que al recordar al icónico comediante Héctor Herrera “Cholo”, con gran acierto se invitó a su viuda Jazmín López (Tina Tuyub) al escenario, quien brindó unas palabras de agradecimiento y también una “bomba”, la cual recitó a ritno de jarana 3 por 8.
Para este festival, Casanova armó una banda de lujo: batería, percusiones, bajo, guitarras, metales, voces, y por supuesto, él mismo al piano y saxofones. El sonido fue potente, con la calidad de las grandes orquestas de los años 70 y 80. Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje a Armando Manzanero, donde Casanova, junto con el arreglista y pianista Mario Esquivel, interpretaron un popurrí de joyas como “Esta tarde vi llover” y “Contigo aprendí”. Fue un instante mágico.
Al cierre, con temas como “Si se acaba el mundo (me voy pa’Mérida)” y “Bendita Mérida”, el público estalló en aplausos. Y Humberto, con la sencillez que lo caracteriza, nos regaló unas palabras que resumen su filosofía de vida: “Soy el M.A.P.A.: Mensajero de la Alegría, la Paz y el Amor”.

Este concierto nos recordó los lazos musicales que unen a Yucatán con Cuba desde hace décadas. Y es que cuando la trova yucateca se encuentra con los ritmos caribeños, lo que nace es pura magia. Gracias Humberto Casanova, por tu música, tu cariño y por recordarnos que Mérida y Yucatán siempre tendrán un ritmo hermanado.

