El domingo 15 de enero de 2026 a las 12 horas, en el auditorio del Palacio de la Música, tuvo lugar la segunda presentación del concierto número 4 de la temporada Enero–Junio de la Orquesta Sinfónica de Yucatán bajo la conducción de Alfonso Scarano como director titular y la actuación de la soprano Victoria Songwei Li, quien nos visitó desde Singapur.
El programa estuvo integrado por la “Suite Pulcinella de Igor Stravinsky” (1882 -1971) y “La Voz Humana” ópera en un acto de Francis Poulenc (1899 – 1963) con libreto de Jean Cocteau (1889 – 1963). Una vez más el recinto registró un lleno casi total a pesar de tratarse de un programa que no podría calificarse del todo accesible y en una fecha a la que seguía un puente que bien pudo aprovecharse para tomar un largo fin de semana fuera de la ciudad.
Lo anterior sólo demuestra el buen trabajo del Fideicomiso y del patronato, en materia de promoción, así como la muy alta calidad de la propia OSY y de su titular. Luego de la afinación que no solo puso a tono a cada uno de los instrumentos, sino también al público expectante que recibió con un fuerte aplauso al director, inició la Suite.
Muy a su estilo, Alfonso Scarano parco y preciso en sus gestos y movimientos, llevó la batuta y la atención del público en cada una de las nueve secciones en que se divide esta suite: 1.- Sinfonía (obertura), 2.- Serenata, 3.- Scherzino, 4.-Tarantela, 5.- Toccata, 6.- Gavotta, 7.- Vivo, 8a.- Minuetto, 8b.- Final. melodías, armonías, tiempos y rítmos muy variados que demandan gran concentración a la vez que un buen sentido del humor al tratarse de la representación de un personaje arquetípico de la commedia dell’arte italiana, Pulcinella, pícaro, astuto, irónico, crítico y no del todo exento de melancolía.
Música de ballet escrita por encargo de Serguéi Diáguilev, estrenado en la Ópera de París en mayo de 1920 con decorados y vestuario creados por Pablo Picasso. Una obra basada en manuscritos de Pergolesi (1710 -1736) que representa un diálogo con el pasado luego del estruendoso estreno de La Consagración de la Primavera, pieza considerada como la obra más importante de todo el siglo XX por su ruptura con la tradición.
La inclusión de “La Voz Humana” en el programa de ese fin de semana fue otra gran apuesta de Scarano quien sin renunciar totalmente a un repertorio tradicional más afín al gusto del gran público, se ha arriesgado a innovar con propuestas que exigen más tanto de los músicos como de la audiencia, tal es el caso, quizá en grado extremo, de esta ópera en un acto de Francis Poulenc.
Una obra de gran dramatismo con un libreto que desahucia la esperanza y navega en la franca desesperación, transitando desde la incertidumbre hacia la degradación, entre episodios de dolorosos silencios y desgarradores momentos magistralmente ejecutados, genuinamente vividos en su interpretación, por la soprano Victoria Songwei Li, cuya prodigiosa actuación destacó también por la autenticidad de sus gestos, sus movimientos, su mirada sin resignación, en un escenario mínimo, un sofá, un teléfono, una larga llamada eventualmente interrumpida y retomada.
Al fondo el director y la orquesta con discretas lámparas para iluminar sus pentagramas. El cable del teléfono como una soga al cuello, como una atadura a sí mismo, como el último reducto de un cordón umbilical recluido en el profundo laberinto de un espíritu atormentado. La voz humana, entre el clamor y sus silencios. El aplauso de pie, los ramos de flores, las luces apagadas, el recinto que se va quedando vacío…

