Estudiantes de la UNAY presentan teatro de García Lorca

Organizada por las alumnas del quinto semestre de la Licenciatura en Teatro de la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY), se presentó la obra “La casa de Bernarda Alba”, de Federico García Lorca, en el teatro Daniel Ayala el sábado 30 de agosto. Aquí puedes leer la crónica teatral de Ana Laura Escalante...

Fotos: Ana Escalante / Edición: Sofía Basurto

Organizada por las alumnas del quinto semestre de la Licenciatura en Teatro de la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY), se presentó la obra “La casa de Bernarda Alba”, de Federico García Lorca, en el teatro Daniel Ayala el sábado 30 de agosto a las 8 PM. Anteriormente los estudiantes habían realizado funciones del 23 al 26 de mayo de 2025, como parte de su proyecto final para la materia de Práctica Escénica, dirigido académicamente por Xhaíl Espadas.

En esta ocasión, la puesta dramática volvió a los escenarios como parte del repertorio artístico sumado a la quinta edición del Festival Internacional Héctor Herrera “Cholo”, con la cual se rindió homenaje a la memoria del actor y comediante que este año cumplió su 14 aniversario luctuoso. Por ello durante todo el mes de agosto se efectuaron una serie de actividades culturales con el objetivo de mostrar la riqueza artística del estado, con eventos musicales y de artes escénicas.

“La casa de Bernarda Alba” es la última pieza teatral escrita por Federico García Lorca en 1936 y estrenada en 1945. La obra se desarrolla en una comunidad rural de Andalucía, España, en la década de 1930. Tras la muerte de su segundo esposo, la señora Bernarda declara un período de ocho años de luto en su casa. Durante ese tiempo sus cinco hijas deberán encerrarse. Solamente a la mayor, Angustias, se le permite recibir las visitas de Pepe el Romano, quien pretende casarse con ella. La presencia de este hombre hunde en el caos a las hermanas, quienes se debaten entre el deber ser que les impone su madre y sus verdaderos deseos.

La historia arranca en un ambiente de tensión, al ser el velorio del esposo de Bernarda, pues la mujer impone un poder absoluto hacia sus hijas, acompañado de un poco de rudeza y falta de sensibilidad. De igual forma, se introduce el conflicto principal de la historia: la primogénita Angustias es la heredera de una fortuna significativa, y al ser cortejada y posteriormente comprometida con Pepe el Romano, provoca constantes celos y rivalidades entre las hermanas.

La tensión aumenta cuando Martirio, otra de las hermanas, quien posee sentimientos ocultos hacia Pepe el Romano, descubre que su hermana menor, Adela, lleva una relación clandestina con él, lo que desencadena una serie de confrontaciones violentas entre ellas: Angustias reclamando su derecho como la prometida legítima, Adela afirmando que es ella a quien el hombre desea, y Martirio experimentando una envidia destructiva, no desde un sentimiento como hermana, sino de mujer a mujer.

La dramaturgia se sitúa en una España rural y profundamente conservadora, marcada por la desigualdad de género y las estrictas normas sociales, lo cual provoca un sentimiento de rechazo ante las costumbres de la época al tiempo que es una crítica soterrada hacia las acciones realizadas por la señora Bernarda.

Sin embargo, entre los personajes de la obra se encuentran dos mujeres, la criada y la Poncia (ama de llaves), quienes en conversaciones que tienen entre sí, observan los eventos y muestran su desacuerdo a las estrictas normas impuestas por la señora Alba. De alguna manera, estas dos presencias representan una crítica social a partir de la mirada del autor y en complicidad con el espectador, involucrando al público en una experiencia inmersiva, haciéndolo parte de los acontecimientos dentro de la casa. 

El elenco se encarga de generar una atmósfera en el que se siente el respeto y temor que las hijas poseen hacia su madre, pero al mismo tiempo se puede empatizar con ellas respecto a lo inconformes que se encuentran acerca de los rumbos que están tomando sus vidas. La energía entre las mujeres en el escenario es dinámica, fuerte y en ocasiones difícil de seguir, pues al ser un considerable número de personajes interactuando entre sí, provoca no querer perderse ningún detalle. Recomiendo no despegar los ojos del escenario y prestar atención a cada uno de los gestos de las actrices, ya que pueden revelar pistas importantes para el desarrollo de la historia.

Este talentoso grupo de artistas -compuesto casi en su totalidad por una producción femenina – brindó una experiencia memorable, que sensibiliza al público al tener resonancias con las vivencias de tiempos actuales. La puesta en escena transporta a los espectadores a un entorno que denuncia cómo las normas sociales de antaño -e incluso hoy en día- oprimen particularmente a las mujeres, quienes son vigiladas, juzgadas y controladas constantemente. 

En suma, el montaje de la estirpe lorquiana expone cómo los lazos familiares se fracturan a partir de las ansias individuales de alcanzar esa libertad que Pepe el Romano -al cual nunca vemos en escena- aparentemente les puede brindar. Todo lo anterior causa que la señora Bernarda Alba tenga que intervenir en el conflicto entre sus hijas, provocando un desenlace trágico en el que la matriarca reafirma su obsesión por la moral y el honor. Este final, un tanto abierto, nos deja pensando:

¿Qué pasaría si esa es la única libertad que ellas conocen? 

Créditos:

Bernarda Alba: Abril Hernández Sánchez

La Poncia: Suemy Paola Luna Castro

Criada: Sandra Arrogante Sáez

Angustias: Jimena Rebollar Fernández

Adela: Paulina Andrea Ugarte Paz

Martirio: Anna Cecilia Hernández Martínez 

Magdalena: Valeria Cortés Picón 

Amelia: Amy Aimée de los Ángeles Núñez Martínez

Muchacha: Camila Ortiz Cetina 

Mujer 1: Rubí Fernández Galindo

Mujer 2: Gabriela Aguilar Rodríguez

Mujer 3: Dana Abigail Burgos Pool 

Voces del pueblo: Santiago Israel Navarro Contreras / Aarón Moisés López Ballote /

Alejandro Sánchez Chi / Xavier Lara Mora

Voz de La Hija de la Librada: Gabriela Aguilar Rodríguez

 

Asistente de dirección y producción: Susan Tax

Dirección académica: Xhaíl Espadas

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2 Comments

  1. says: Augusto Ruiz

    Muy interesante crónica con muy buena narración que permite al lector del articulo sentir la tensión que busca transmitir la obra con los conflictos de las hermanas ocasionado por la opresión que la madre les imponía a sus hijas al no dejarles tener la libertad que buscaban, dejándonos un mensaje sobre como este tipo de actitudes siguen siendo cometidas en contra de las mujeres en la actualidad, para que los espectadores entren en conciencia de esta situación y como sociedad vayamos mejorando dejando estas conductas de lado y que cada vez haya menos opresión a la libertad de las mujeres. Excelente crónica Ana Laura!

  2. says: Ana Paola

    Me parece un artículo sumamente interesante!! hace tiempo no me tomaba una pausa para dedicarme a leer una nota hasta el final, realmente creo que la frescura de las mentes jóvenes le aporta una sensación nueva a las páginas del Internet hoy en día. Aplausos para la redacción, que me condujo con singular facilidad hasta el último punto a tratar!!

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