Apuesta fílmica necesaria: “Gabriel Ramírez, una vida en Technicolor”

"Tuve el gusto de ir al estreno del documental -Gabriel Ramírez, una vida en Technicolor-, ópera prima del escritor Ricardo E. Tatto, quien ahora se revela como director de cine, ante un público entusiasta que llenó la Videosala del Centro Cultural Olimpo el sábado 11 de octubre". Vicente Rivera Coronado

En la noche del sábado 11 de octubre tuve el gusto de presenciar la premiere de estreno del documental “Gabriel Ramírez, una vida en Technicolor”, ópera prima del escritor y periodista Ricardo E. Tatto, quien ahora se revela como director de cine, ante un público entusiasta que llenó la Videosala del Centro Cultural Olimpo. La cinta versa sobre la vida y obra del pintor yucateco Gabriel Ramírez Aznar, uno de los exponentes más destacados de la generación de La Ruptura, movimiento surgido a mediados de la década de los sesenta en México, que trastocó los cánones nacionalistas imperantes en la pintura.

El film se realizó con recursos del Fondo Municipal para Creadores con Trayectoria 2025, auspiciado por el Ayuntamiento de Mérida, con duración de 100 minutos, fotografía y edición de Alejandro Canto Rejón, producción ejecutiva de Raquel Sauri y coproducido por Eureka Mid y el Ayuntamiento de Mérida. El trabajo reflejó muchas horas de recopilación, logrado con apoyo de un gran equipo de comunicadores, reuniendo vasta información sobre diferentes pasajes de la vida y obra visual del artista, considerado el pintor vivo más importante de Yucatán.

En cuanto al material reunido, dada su extensión, sugiero que debería segmentarse en 3 o 4 capítulos, lo que daría lugar a la primera biografía a manera de documental seriado. Un par de extensas entrevistas hecha al pintor Gabriel Ramírez Aznar, con voz en off en ciertos pasajes, revelan -de manera muy sincera- los años de la infancia, niñez, adolescencia, juventud, iniciación en la pintura, la gráfica y la cinematografía del pintor, quien emprendió su carrera artística de manera circunstancial en la ciudad de México, en donde radicó por casi 20 años.

El film presenta testimonios documentales de cada etapa y, para el análisis de su estilo y técnica, se recurre a la opinión de conocidos pintores y artistas visuales del terruño e invitados; todos coinciden en que la obra de Gabriel Ramírez, gratifica al observador con su singular cromatismo, apoyado en colores primarios, con audaces trazos, cuya imbricación provoca agradables estados de ánimo en el observador. La banda musical es acorde a las etapas narradas de la vida del pintor; sin embargo, habría que diversificarla, para mantener la atención del espectador, ante el lento ritmo que el trabajo presenta en algunos momentos, si bien a decir del propio director, este es apenas el primer corte del filme, pues más datos han surgido durante la realización del documental.

Considero muy acertada la selección de artistas que comentaron la obra de Gabriel Ramírez, la mayoría de ellos, protagonistas de la escena visual de Yucatán en las últimas cinco décadas: Ernesto Novelo, Socorro Chablé, Celina Fernández, Gildo González, Oscar Ortiz, Alberto Arceo, Ralf Walter y Esteban García Brosseau, hijo de Fernando García Ponce y doctor en arte, quien fue entrevistado de manera remota ya que vive en la Ciudad de México, entre otras personalidades que aparecen.

El director del largometraje, Ricardo E. Tatto, agradeció la presencia del público -varios de ellos, como Luis Ramírez y Jorge Cervera Ramírez, familiares y amigos del pintor- anunciando que habrá  tres fechas más para difundir este trabajo fílmico: 18 y 25 de octubre, y la última el 15 de noviembre, en la Videosala del Centro Cultural Olimpo a las 7 PM.

Al concluir la proyección, la Cervecería Verdina obsequió a los asistentes un brindis de honor en el vestíbulo de la sala, lo cual fue oportunidad para intercambiar opiniones sobre el documental, coincidiendo todos en el gran valor que representa: un parteaguas fílmico que debe emularse para preservar la memoria histórica visual de Yucatán, a través de sus creadores plásticos y, ¿por qué no? extrapolarlo a otras disciplinas. Enhorabuena para todo el equipo involucrado y un acierto de la Dirección de Identidad y Cultura del Ayuntamiento de Mérida haber apoyado esta propuesta que hoy en día ya es una realidad.

Compartir artículo:
More from Vicente Rivera Coronado
Un Casanova enamoró y puso a bailar a Mérida
En su crónica, Vicente Rivera Coronado relata lo acontecido el jueves 28...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *