Dioses ajenos en Mérida: Rivelino en Mansión Xodó

Rivelino, artista originario de Jalisco, tuvo una exposición retrospectiva del 25 de septiembre al 25 de octubre en Mansión Xodó, Mérida. Formada por 40 obras, el curador Rafael Pérez y Pérez escribió el siguiente texto de sala. ¡No dejes de ver la fotogalería...!

El dibujante, ceramista y escultor originario de Jalisco, José Rivelino Moreno Valle, tuvo una exposición retrospectiva del 25 de septiembre al 25 de octubre, compuesta por 40 obras creadas del 2000 al 2026 en la Mansión Xodó, hotel boutique y galería que se ubica en la calle 57 por 58 del centro histórico de Mérida. Con motivo de dicha muestra, el curador Rafael Pérez y Pérez realizó el siguiente texto a manera de hoja de sala:

Desde los inicios de la humanidad, la escultura ha sido uno de los medios más impactantes para hacer tangible lo que es inmaterial; ya en la época del Paleolítico Superior, hace aproximadamente 40,000 años, estos elementos concretaron lo sagrado, así como las creencias, deidades y conceptos espirituales que ha tenido el ser humano.

La muestra Dioses ajenos. Rivelino se concibe como una reinterpretación dialógica de lo mítico, presentando la escultura como ídolos contemporáneos, una reinvención o reinterpretación de deidades ya existentes; es una recopilación antológica de varias piezas creadas desde comienzos del año dos mil utilizando diversas técnicas y materiales. En este sentido, podemos observar obras que transitan desde lo figurativo hasta la abstracción, desde la acumulación de elementos hasta el minimalismo simbólico de la actualidad.

 

Un claro ejemplo de la síntesis o pureza de lo útil (perteneciente a una serie del mismo nombre) es Dioses ajenos XXXII, de pequeño tamaño, en la que se oponen dos materiales disímiles, acero y carbón, usando símbolos geométricos para representar conceptos abstractos e integrarlos en una única pieza, cuyo significado sirve como un puente entre el remoto pasado de la tierra y el presente industrial. 

Asimismo, encontramos piezas dentro de la misma serie (Dioses ajenos XIX y XXXVI) realizadas en cerámica de alta temperatura, que presentan relieves combinando ricas representaciones artísticas en bajo o altorrelieve al estilo de símbolos inscritos, una invención espontánea que nos lleva a reflexionar sobre sistemas simbólicos de una protoescritura ideográfica y mnemónica desprovista de contenido lingüístico directo, convirtiéndose en una puerta hacia una interpretación polisémica (pluralidad de significados en una expresión).

Es importante destacar que el trabajo de este artista no busca generar controversia ni desafiar el mandato bíblico del Éxodo y el Deuteronomio que dice “no tendrás dioses ajenos delante de mí”, sino que se trata de una exhibición donde la escultura utiliza la belleza formal y la técnica artística para hacer tangible lo espiritual y crear una experiencia trascendental en el espectador a través de la contemplación, induciendo un estado de reflexión profunda, o sea, una conexión sensorial y tridimensional con la obra. 

Además, en la selección de las obras podemos encontrar piezas de la serie llamada Nuestros silencios, donde se aprecia un antropomorfismo divino, incorporando elementos sublimes que denotan el poder de la palabra. Por otro lado, hay piezas producidas a partir de elementos geométricos u orgánicos (Amuleto del aire XIV y Custodia pagana) cuyo simbolismo potencia su interpretación conceptual.

La cualidad corpórea de su escultura permite entenderla como un arte que existe dentro del espacio físico de tres dimensiones (alto, ancho y profundidad) y que comparte el mismo entorno material que el espectador; además, presenta un volumen existente o real (multiperspectiva), permitiendo que el espectador, a través de su volumen, textura y relieve, redescubra y reinterprete en un diálogo visual-táctil.

Por ello, la tactibilidad evoca una respuesta háptica (percepción humana a través del sentido del tacto) donde cada obra permite experimentar no solo el volumen del cuerpo que la compone, sino también la rugosidad, sus dimensiones o la frialdad o calidez de los materiales que la constituyen a través de la vista. Así, la exposición “Dioses ajenos” de Rivelino, no es únicamente una representación o creación visual, sino una serie de objetos que capturan lo mítico y lo sagrado como contenedores espirituales o metáforas del espíritu, dotados de ritmo, proporción y dignidad estética.

José Rivelino Moreno Valle, conocido artísticamente como Rivelino, (Jalisco, 1973) es un dibujante, ceramista y escultor mexicano. De 2009 a 2011 adquirió presencia internacional con “Nuestros silencios”, instalación escultórica monumental de arte público presentada en nueve ciudades europeas. Rivelino, cuyas obras ha expuesto en México, Rusia, España, Alemania, Italia, Inglaterra, Estados Unidos, China y otros países de Centroamérica, expuso por primera vez en Yucatán con la exposición denominada “Dioses ajenos”.

 

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