“El comienzo es la parte más importante del recorrido”. Platón
MANIFIESTO A LA RES PÚBLICA QUE:
Aquí deambula todo espíritu de la metáfora,
creemos que, en el incendio de la casa,
se culpa a una osamenta de paz.
¿Quién abre una parcela de nuestro cuerpo?
¿Por qué el sol extirpa su gloria?
¿Cómo el padre extendió sus brazos?
Y ahora sangra la vida
en otra fracción de pan.
Hemos aprendido a conciliar la muerte
en cada guerra que se disipa.
Esta es la herencia que no se derrama
en palabras como hambre, sequía, soledad.
Edificamos un cielo en los párpados,
y en su consagración, solo nos queda el vacío.

/Oremos
Cuerpo de la inmaculada tiranía,
desarmado en su cruz.
Cuerpo fúnebre,
desarmado en su cruz.
Cuerpo como nido de serpiente
que extiende sus alas de llanto.
Buscamos la Palabra
bajo el polen de nuestros miedos.
Aquí deambula todo espíritu de la metáfora,
creemos que, en el incendio de la casa,
se culpa a una osamenta de paz.
¿Quién abre una parcela de nuestro cuerpo?
¿Por qué el sol extirpa su gloria?
¿Cómo el padre extendió sus brazos?
Y ahora sangra la vida
en otra fracción de pan.
Hemos aprendido a conciliar la muerte
en cada guerra que se disipa.
Esta es la herencia que no se derrama
en palabras como hambre, sequía, soledad.
Edificamos un cielo en los párpados,
y en su consagración, solo nos queda el vacío.
/Oremos
Cuerpo de la inmaculada tiranía,
desarmado en su cruz.
Cuerpo fúnebre,
desarmado en su cruz.
Cuerpo como nido de serpiente
que extiende sus alas de llanto.
Buscamos la Palabra
bajo el polen de nuestros miedos.

LAURELES DEL CHARRAS
Sobre esta página pasa el silencio vestido de luto,
Se enumeran los asistentes y secretarios de gobierno
Paso redoblado, himno nacional, flores en el torso del pasado
Guayabera blanca y el poema de Luz Estela,
La niña del sexto año de la escuela Miguel Hidalgo
Laureles del Charras, dice el poema declamado.
Debemos de respetar las rimas dice el jurado.
Aplausos, canapés, vino de honor y agua de Jamaica
para la pequeña Luz Estela.
Nadie habla del Charras,
Nadie habla de Loret de Mola.
Paso redoblado, una trompeta y un aplauso para irnos.

YUCATÁN
Mildred desaparecida rumbo a la carretera en Cancún
De nada sirve contemplar las calles
o caminar entre árboles que apenas hablan con el aire.

De nada sirve quitarnos el llanto de la cara
con todos los años que poco a poco
se van en el óxido de los pasos.
Hubiéramos tocado la puerta
antes de entrar al olvido.
De nada sirve esta oración
que toca su fuego con
miedo y nos vamos
columpiando hacia el
rostro de la infancia.
Se va cerrando el
día a través de la garganta.

