La Orquesta Sinfónica de Yucatán ofrecerá los próximos días 29 y 31 de mayo un concierto homenaje al compositor yucateco Fausto Pinelo Río en ocasión del 60 aniversario de su fallecimiento, como parte de un atractivo programa que incluirá obras de los autores alemanes Felix Mendelssohn y Richard Wagner. Público y orquesta rendirán merecido tributo a Fausto Pinelo Río (1893-1966), una de las figuras más preclaras del panorama musical yucateco, cuyo legado será honrado mediante la interpretación de su célebre ballet Palenque, bajo la batuta del director huésped, el maestro Alejandro Basulto.
La inclusión de Palenque en este onceavo programa conmemorativo no sólo celebra los 60 años de la partida física del compositor, sino que reivindica la vigencia de su lenguaje estético y repertorio caracterizado por amalgamar las vanguardias del siglo XX con las raíces de las tradiciones mayas y el paisaje de la península. De esta manera, la comunidad cultural del estado reconoce el legado de Pinelo Río, cuya disciplina y catálogo musical continúan siendo un referente ineludible en el devenir de la música mexicana, de ahí que la OSY mantiene viva su memoria artística al alternar el programa con colosos de la tradición sinfónica europea.

El programa se enriquecerá con la participación de dos solistas de renombre internacional, el violinista Christopher Collins y la pianista Irina Decheva, quienes unirán sus talentos para la interpretación del Doble Concierto para Violín, Piano y Orquesta de Felix Mendelssohn, obra de juventud que destaca por su frescura y exigencia técnica.
El estadounidense Christopher Collins realizo sus estudios en los prestigiados institutos Curtis y Juilliard de EU y obtuvo cuatro doctorados honorarios. También fueron sus maestros Dorothy De Lay, Arthur Grumiaux, Henryk Szeryng y Nathan Milstein, todos ellos de gran reputación. Nombrado Embajador Musical Oficial del Departamento de Estado de los EU, presentó conciertos en todo el mundo y realizó 40 giras de recitales en Asia. Tocó bajo la batuta de renombrados maestros como Leopold Stokowski, Leonard Bernstein, Lukas Foss y Arthur Fiedler, entre muchos otros directores.
Irina Decheva es pianista búlgara con sólida trayectoria internacional. Graduada con excelencia en concertismo y pedagogía por la Academia Nacional de Música en Sofía, en 1996 concluyó su posgrado como pianista solista en el Tiroler Landeskonservatorium de Innsbruck, Austria. Obtuvo el 2º lugar en el Concurso Nacional Svetoslav Obretenov, 1er lugar en el Concurso Nacional de Jóvenes Intérpretes, 1er lugar en el Concurso Nacional Dimitar Nenov, 2º lugar en el Concurso Internacional de Piano en Senigallia, Italia, así como 1er lugar y beca en el Concurso Bösendorfer de Viena, Austria.

La segunda parte estará dedicada al genio de Richard Wagner (1813-1883), que iniciará con El Idilio de Sigfrido, única creación sinfónica de madurez, íntima y conmovedora, escrita en Lucerna, Suiza en 1870 como gesto de amor por el nacimiento de su hijo Siegfried en 1869 y su matrimonio con Cosima Liszt.
A diferencia de sus monumentales dramas operísticos, esta obra de unos 20 minutos revela a un Wagner lírico y sereno, alejado de las tempestades teatrales. Su estreno es célebre: en la mañana de Navidad de 1870, día del cumpleaños 33 de Cosima, trece músicos se apostaron en la escalera de la villa para interpretar la obra como una sorpresa.
También de Wagner, la OSY interpretará el emotivo Preludio al Acto I de su célebre ópera Lohengrin, pieza cumbre de la música programática al describir de forma magistral el descenso del Santo Grial desde las alturas celestiales hacia la tierra. Para lograr esta atmósfera de pureza casi sobrenatural, el compositor alemán introdujo texturas etéreas mediante el uso vanguardista de cuerdas divididas en un registro sumamente agudo. El tema místico se expande gradualmente a través de las maderas y los metales hacia un clímax glorioso, revolucionando así el concepto de la obertura en Europa.

En un contraste absoluto, el Preludio al Acto III de la misma ópera romperá la solemnidad celestial con una explosión de júbilo terrenal y desbordante vitalidad. Escrito para celebrar la unión nupcial de los protagonistas, este fragmento destaca por su brillantez rítmica, así como por el uso enérgico y vigoroso de los metales y las percusiones.
El universo wagneriano se expandirá con la monumental Obertura de la Ópera Rienzi, compuesta en 1840 y considerada el primer gran triunfo comercial y artístico del autor. La partitura condensa la magnitud épica de la novela del escritor inglés Edward Bulwer-Lytton sobre el trágico destino del heroico tribuno romano.

La obra se iniciará de forma impactante con una señal de trompeta larga y sostenida, sonido icónico que funciona como el hilo conductor de la libertad del pueblo. Inmediatamente después, la orquesta introducirá la célebre Oración de Rienzi, melodía cargada de nobleza que refleja el carácter mesiánico del protagonista antes de la tormenta.
Esta partitura, que conmovió a las audiencias desde su histórico estreno en Dresde en 1842, constituye una de las puertas de entrada más emocionantes a la producción musical de Wagner. De este modo, la OSY ofrecerá una experiencia estética inolvidable que celebra la universalidad del arte y el recuerdo eterno de Fausto Pinelo Río.
Los boletos están disponibles en la recepción del Palacio de la Música (300, 200 y 150 pesos) o bien se pueden adquirir a través de la página www.sinfonicadeyucatan.com.mx

